Jamón natural sin aditivos: qué es y cómo se elabora | Jamones Bermejo
¿Qué es un jamón natural sin aditivos?
Solo dos ingredientes: Jamón y Sal. Nada más.
Durante los últimos años cada vez más consumidores prestan atención a la lista de ingredientes de los alimentos que compran. En el caso del jamón curado, muchas personas se sorprenden al descubrir que existen productos elaborados únicamente con jamón y sal, sin necesidad de añadir conservantes, colorantes ni otros aditivos como nitritos y nitratos durante su elaboración.
En Jamones Bermejo llevamos años apostando por esta forma de elaborar jamón porque creemos que la mejor receta sigue siendo la más sencilla: una excelente materia prima, paciencia y una curación tradicional.
Solo dos ingredientes: Jamón y Sal
Nuestros jamones contienen únicamente dos ingredientes:
- Jamón.
- Sal.
Nada más.
No añadimos nitritos, nitratos, colorantes, antioxidantes, azúcares ni potenciadores del sabor durante el proceso de elaboración.
Nuestra filosofía consiste en dejar que sea el tiempo quien haga el trabajo. Después de más de 18 meses de curación, el jamón desarrolla de forma natural su aroma, textura y sabor característicos.
¿Por qué algunos jamones incorporan aditivos?
En la industria alimentaria existen aditivos autorizados por la legislación europea que pueden emplearse con distintos fines tecnológicos, como favorecer la conservación del producto, estabilizar determinadas características o mantener un aspecto uniforme.
En Jamones Bermejo simplemente hemos elegido otro camino.
Preferimos que la calidad del producto dependa de la selección de la materia prima, de una buena sal y de una curación lenta, sin añadir otros ingredientes durante el proceso.
La naturaleza marca nuestro ritmo
La diferencia entre un jamón industrial y uno elaborado de forma tradicional no siempre está en la receta.
Muchas veces está en el tiempo.
Mientras algunos procesos modernos aceleran la curación mediante sistemas controlados, nosotros seguimos confiando en algo mucho más sencillo: el aire de la sierra.
Nuestro secadero se encuentra en Cuenca, donde el clima cambia constantemente.
Cuando llueve el aire es húmedo.
Cuando sopla el viento se vuelve seco.
En invierno llegan temperaturas muy bajas.
En verano el calor transforma completamente las condiciones de curación.
Cada uno de esos cambios forma parte del proceso.
Y nuestro trabajo consiste en acompañar a la naturaleza.
Mirando al cielo cada mañana
Hay una imagen que resume perfectamente nuestra forma de trabajar.
Cada día observamos el cielo antes de abrir el secadero.
Dependiendo del viento, de la humedad y de la temperatura decidimos qué ventanas abrir, cuáles cerrar y cómo dejar que el aire circule alrededor de cada pieza.
"Siempre mirando al cielo y buscando el mejor aire cada día."
No existe un botón que sustituya esa experiencia. Solo años de trabajo y miles de jamones elaborados.
Creemos que ningún ordenador conoce mejor un jamón que un maestro jamonero que lleva toda una vida observando cómo respira cada secadero.
La importancia de la raza
No todos los jamones empiezan siendo iguales.
La calidad final depende en gran medida del animal del que proceden.
En Jamones Bermejo seleccionamos jamones procedentes de hembras cruzadas con Duroc, una raza especialmente apreciada por la infiltración de grasa en el músculo, fundamental para conseguir una carne jugosa y adecuada para curaciones largas.
Una buena materia prima permite que el tiempo haga su trabajo sin necesidad de recurrir a artificios.
Más de 18 meses de paciencia
Hoy todo parece ir deprisa.
Sin embargo, un gran jamón necesita tiempo.
Mucho tiempo.
Durante más de 18 meses cada pieza evoluciona lentamente mientras pierde humedad y concentra sus aromas.
No existe un atajo para conseguir ese resultado.
La paciencia forma parte del ingrediente principal.
Nuestra forma de entender el jamón
Podríamos intentar producir más.
Podríamos intentar producir más rápido.
Pero preferimos elaborar menos piezas y dedicar el tiempo necesario a cada una de ellas.
Creemos que un gran jamón nace del respeto por la tradición, por la naturaleza y por el consumidor.
Jamón. Sal. Tiempo.
Nada más.
Preguntas frecuentes
¿El jamón sin aditivos lleva conservantes?
No. Nuestros jamones se elaboran únicamente con jamón y sal, sin añadir conservantes durante el proceso de elaboración.
¿Cómo se conserva?
Igual que cualquier jamón curado de calidad. Una vez empezado, basta con proteger la zona de corte y conservarlo en un lugar fresco y seco.
¿Qué diferencia hay respecto a otros jamones?
Nuestra diferencia está en la filosofía de elaboración: únicamente dos ingredientes y una curación tradicional superior a 18 meses.
¿Por qué elegimos este sistema?
Porque creemos que un gran jamón no necesita una larga lista de ingredientes. Solo necesita una buena materia prima, una excelente sal y el tiempo suficiente para que la naturaleza haga su trabajo.
Conclusión
En Jamones Bermejo no pretendemos reinventar el jamón.
Todo lo contrario.
Queremos conservar la forma tradicional de elaborarlo: con paciencia, con respeto por el producto y con la convicción de que, cuando los ingredientes son excelentes, menos es más.
Recuerda, solo dos ingredientes: Jamón y Sal.
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